lunes 31 de diciembre de 2007

Cuero de Perro


Las sabanas se pegan como un pantalón húmedo, mi desnudez y yo compartimos incomoda cama. Apenas la luz de las persianas se dejan permear en un hábitat que el calor ha hecho una pecera. Mi piel se despega del catre un instante antes que yo y nos dirigimos en busca de unos cigarrillos puestos demasiados lejos para gusto de nuestra vagueza. Mi delgada y alta figura, es su hosquedad varonil natural se hunde y humedece el suelo de crujientes tablones de madera, los músculos de mis piernas se recian como si andaran por primera vez, y mi desnudez nada a través de un mar de calor. Mi piel morena se divide en trozos de carne entre los aces de luz de la ventana. Tomamos los cigarrillos, y mi desnudez y yo nos sentamos en el suelo, las nalgas se comprimen en la madera, con promesas de futuras lineas en la piel, una piel algo curtida, demasiado a veces, para tan pronta edad. La chispa del mechero hace juegos de pirotecnia en la oscura habitación, iluminándola de forma serpentina, e iluminando mi piel vista, vista por nadie, nadie hoy. Una mano grande rasca un largo muslo. Me acuesto en el suelo, divagando, fumando, sin mas acción dentro de mi que la vista por cualquier fantasmagorico espectador, solo yo y mi desnudez, tirados como un trapo por el suelo, bañandonos en humo y en el incipiente calor cada vez mas asfixiante de la habitación. La luna se mueve de manera violenta, pero son los faros de un coche que iluminan escandalosamente la habitación, como una barredora atraviesa mis pies, subiendo hasta mis rodillas, mi sexo y mi pecho hasta desaparecer justo antes de llegar a mi cara, perdiéndose en algún lugar entre mi labio inferior y mi aspera barbilla. El humo brillo por un momento, al igual que mi desnudez y yo. Y por un instante mi espalda se hace mas ancha, mi torso mas mullido, la colilla se apaga, y mi desnudez cae dormida junto conmigo, como todas las noches, desde la primera vez.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Impresionante...

esto sí que merece 56 aplausos contados.

Ogniem i mieczem dijo...

Vida a flor de piel gentlemen, gástela toda; bébasela, fúmesela, fóllesela, pero deje la cerradura abierta para que podamos mirar.