
El silencio es gris
El silencio es dorado
El silencio es una piedra en mi boca...
Lentejas en mi estómago
Vino en mi garganta
saliva en mi lengua, saliva que no es mía.
El silencio es dorado
El silencio es una piedra en mi boca...
Lentejas en mi estómago
Vino en mi garganta
saliva en mi lengua, saliva que no es mía.
Y el mismo cigarrillo que enciende al otro.
El calor es rojo
El calor es cobrizo
El calor es un golpe en mi cabeza...
Polvo en mi boca
Humo en mis pulmones
Sudor en mis manos, sudor que no es mío.
Y el mismo cigarrillo que enciende al otro.
El placer es blanco
El placer es plateado
El placer es un incendio en mi mente...
Alcohol en mi hígado
Mierda en mis intestinos
Sexo en mis ojos, sexo que no es mío.
Y el mismo cigarrillo que enciende al otro... No hay mas, Nada mas.

6 comentarios:
Cuanto tiempo sin leerte! pero como siempre un placer :)
Mmm. Tu, como siempre.
Normalmente me quedo sin palabras al ver lo que escribes, pero siempre siento la necesidad de decir algo. No lo se. Muy buenos los textos. Sin mas! ^^
Venga. Hasta luego!
He cambiado de teléfono. Mándame un mail con tu dirección de correo y te envío el nuevo! Cuando me dejas un post en el blog no me aparece...
Es un mensaje de madre, nada más-
Hoy estoy todo el día en el museo, por si me quieres llamar allí!!!
Te quero
primera vez aca
me dieron ganas de fumarme un derby rojo
un excelente espacio.felicitaciones.se nota que la piel se conecta al mundo imaginario de tu mente
Los poetas, Amor mío,
son unos hombres horribles
unos monstruos de soledad
evítalos siempre
comenzando por mí.
Los poetas, amor mío,
son para leerlos.
Léelos. Mas no hagas caso
A lo que hagan en sus vidas.
Un regalito de mi amigo Raul Gómez Jattin. (El primer poema de los suyos que lei).
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