miércoles 23 de enero de 2008

'Siempre es invierno'


Ruta de turno: ducha, ropa, comida, bar. Aquí estoy, mas temprano de lo habitual (ya nada es habitual en mi). Me siento en la barra.

- Una cerveza.

Entra gente, en esa multitud varias mujeres, parecen un grupo, pero se dividen en mesas separadas, una de las nenas se sienta a mi lado, sola. Lindas piernas, ojos grandes, labios finos.

- Una cerveza. - Pide con autoridad. La miro un rato, sus ojos se entornan rápido hacia mi y me ve mirándola, dejo de mirarla, pasan diez segundos y la vuelvo a mirar, ella me miraba, al verla, deja de hacerlo.

- ¡Salud! - Propongo.

- ¿Qué?.

- ¡Salud! - Repito.

- Salud - proclama sin un tono en particular y alza un poco su botellín.

Treinta largos minutos después, las cervezas han muerto, los cubatas reinan la barra.

- Tienes cara de pena - Le digo.

- Tu mas.

- Es por los ojos, soy miope, perdí mis gafas.

- Ah...

- Si, bueno... ¿y tu pena por que?.

- Una tontería, es porque es invierno.

- Siempre es invierno, nena. - Al decirlo me mira con una mueca.

- Que mas da...

- A ver, cuenta, ¿a quien se lo voy a decir?.

Le robo una sonrisa y me cuenta que esta algo estresada, casa trabajo, familia, novio.... y además es invierno (sigh).

- Deja a tu novio, renuncia a tu trabajo, vete de la casa y date por muerta. - Sugiero.

Se ríe por lo alto, echándose un poco para atrás y dándose una palmadita en el muslo, me parece muy sexy.

- ¿Y tú? - Me dice.

- ¿Yo, qué?.

- ¿No hay penas?.


¿Hay penas...?


- No - Y doy un trago a mi cubata.

- Así que eres feliz.

- Hombre!, nena, así tampoco.

- ¿Cómo entonces?.

- Pues no lo sé... no pienso mucho en esas cosas.

Saca un cigarrillo, se lo enciendo, saco yo uno, me lo enciende y ambos damos un trago largo a nuestros cubatas.

- A veces siento una pena demasiado grande como para no llorar.

- Es normal, fíjate, mira lentamente justo detrás de tu hombro izquierdo... ¿ves eso?, ¿lo sientes? es el mundo, a veces es demasiado.

- ¿Entonces también lo sientes?.

- Sí.

- ¿Y no lloras?.

- Bebo.

- Que "macho"... - Dice con sorna.

- Después de beber ya es cosa mía - Respondo.

Bebemos un par de copas mas, ya van ocho por cabeza, hablamos de sexo y de Cortazar, se fuma tres cigarrillos, llama a un taxi y se va. Me quedo veinte minutos mas en la barra. Me apetece otra copa.

- ¡Otra!... No, espera... mejor tráeme la cuenta.

Vacío lo que queda en mi billetera, pago y me voy. Cruzo la calle, sigo recto, izquierda, izquierda, derecha, subo las escaleras, llego a la puerta, meto la llave, entro, me siento en el suelo y me pongo a llorar, sollozando... como un puto crío.

6 comentarios:

Trio Magicoooo aarrggwww dijo...

Qué grandes son las escenas de barra gentlemen, cómo fluyen de intensas las palabras entre el humo de los cigarrillos y el tintineo de los hielos y qué amargo es siempre su final, cuando te has fumado y bebido todas las esperanzas y lo único que te espera es un colchón con tu silueta.

Anónimo dijo...

Lola la leona: Hola carne, me gusta. Quien no ha estado alguna vez en esa situación...pero con un final diferente....tu ya me entiendes.

Icar0 dijo...

Me sorprendes cada dia
Tal vez un final en el que la chica le arranca la ropa y terminan en la barra hubiera subido tus stats pero estarias vendiendo otra carne que no pertenece a especie canina.

Me gusta como acaba

Editorial dijo...

Saludos carnedeperro, acá en chile siguen los cambios y trabajamos y trabajamos para lograr cosas nuevas.
Saludos de tu primo y tu "prima"!

Diego F y Fran R

Editorial dijo...

La "prima" es la señorita Francisca Rosso, sin dudas.


Abrazos!

Virginia dijo...

Te he llamado.

Creo

xddd


Varias veces, de hecho.

He dejado un mensaje en el contestador. Espero que fuera el tuyo.