viernes 29 de mayo de 2009

La vigilia


La casa estaba arropada en un manto de oscuridad y calidez, la lumbre del último trozo de madera quemándose en la chimenea lo recibía con la soporífera bienvenida que solo las llamas moribundas saben hacer después de una larga noche de trabajo. Se quedo un segundo contemplando la apacible escena, afuera el frío entumecía los músculos y era agradable sentir el calor del ambiente. Sin hacer ruido entro a la cocina y bebió dos vasos de agua, abrió el frigorífico y saco un trozo de jamón York, para rápidamente comérselo de un bocado, solo después de esto comenzó a robar la casa.

8 comentarios:

Virginia dijo...

...con un sincero agradecimiento y la promesa de una segunda visita a esos vecinos tan hospitalarios...

FER! dijo...

Muy lindo...


... el alma gemela de la deborada "ricitos de oro"!

Un saludo... colega.

FER!

lenguamagenta dijo...

xD

Sorprendente el final


P.D: no habia nada mas apetecible en la nevera?

Leonardo Lacarne dijo...

No, mis vecinos son muy avaros.

Osama dijo...

Me gustó mucho este cuento, lo mejor que lo escuché en un bar, con algo de jazz en el fondo y un jazzista clasista gritando estupideces altaneras en la puerta del bar ese (si, no me olvido de ti, primer levantamiento y quemo tu casa).
Abrazos cumpa!

Pequeño Little dijo...

Hola! Yeahh los escritores bohemios y borrachos seguimos en pie! yuhuu!!!

CHINGAFLON dijo...

los placeres antes que el dolor.

Zh. Alexandre dijo...

como en casa en ningun sitio. al igual, cuando vas a matar a alguen, que mejor que follarsela antes, asi se crea un ambiente de familiaridad y ligereza ante las amenazas, y casi suenan a broma; me desvié del tema.